
¿A quién puede ayudar?
Personas con pérdida de independencia por envejecimiento, hospitalización, cirugía, enfermedad neurológica, lesión o discapacidad, y familias que necesitan apoyo para organizar cuidados y adaptar el hogar.
Qué incluye generalmente
- Evaluación funcional, cognitiva y del entorno domiciliario
- Entrenamiento en actividades diarias: aseo, vestido, alimentación, movilidad y rutinas
- Rehabilitación de habilidades motoras, cognitivas y sensoriales necesarias para desenvolverse
- Prevención de caídas y recomendaciones para adaptar el hogar
- Evaluación y entrenamiento en ayudas técnicas
- Educación y orientación a familiares y cuidadores
La intervención se adapta a las capacidades, necesidades y objetivos de cada persona, buscando mayor independencia y una participación más segura en su vida diaria.
Nuestro trabajo complementa las indicaciones de tu equipo médico tratante — nunca las sustituye. El plan específico se define en la evaluación inicial.